Una joyita

Antes de vomitarles el texto necesito explicar algo. Estos textos presentados a continuación respondían a una pauta para un trabajo de la Universidad, pero a su vez significan mis comienzos haciendo humor; o diciendo bobadas. También es cierto que son una clarísima representación de cómo alguien puede perder la seriedad hasta para hacer un trabajo en una materia del último año de su carrera.
El trabajo llevaba por título "Usos y abusos" y se nos presentaban tres objetos a los que teníamos que definir por su forma, textura y sus usos. La materia la aprobé, pero nunca supe cómo me fue en este trabajito, donde claramente comencé a reírme de todo (una buena para mí también, la materia trabajaba sobre la Creatividad).
Sin más preámbulos les presento la transcripción exacta:

Trabajo individual
Usos y abusos

Palo:
Las formas que un palo puede adoptar no son demasiadas, varían básicamente en el largo, palo más largo, palo más corto, mediano, etcétera, o también en el grosor, los palos que se usan para la leña del fuego llegan a ser más gruesos que los que comúnmente llamamos palos.

La textura del palo es siempre o casi siempre rugosa, si se encuentra desnaturalizado es ahí donde la textura puede pasar a ser lisa, en el caso que sea lijado o emprolijado. Palos también son los del Mikado (juego japonés), de plástico pero palitos al fin, esos sí lisitos.

El uso que un palo puede tener es variado, para una escoba o el escobillón del baño, para colgar una bandera y hacerla flamear (para esto se suele usar en la mayoría de los casos la llamada caña, pero palo al fin), para golpear la piñata en un cumpleaños de esos donde todavía existe la piñata como entretenimiento, quién sabe si para el cumpleañero o para los invitados. También podría ser adorno en la casa de algún exótico que en vez de invertir en obras de arte decida tener posando al lado del juego de living un palo hecho y derecho como homenaje a tantas flameadas de banderas en recitales de rock. El palo también es usado por la policía, aunque a veces se les va un poco la mano, digo el palo. En batallas campales, tan típicas que forman ya parte del folklore de nuestros campitos barriales, cualquier elemento, en lo posible un palo, termina siendo útil como defensa propia. Un palo o varios también son usados para sostener un techo de paja, el de mi casa por ejemplo. No me puedo olvidar del palo de amasar, un gran invento que sin él quizás no existirían las tortas fritas. El palito de las yerbas baratas, grandes homicidas. O el mismísimo Palito Pereira, volante por izquierda, devenido por su uso al lateral izquierdo.

Agua:
El agua adopta como forma una sola, la que tenga el recipiente en el que se la coloque, puede ser una botella, de las que tenemos de vidrio, de plástico, chicas, grandes, medianas, muy pequeñas y la bamboocha de Fanta… También puede ser en una jarra, de vidrio o de plástico, vertiendo de una canilla en forma de chorro o en su medio natural, esparcida por todo el lugar, en forma de olas o quietita en un arroyito de poco movimiento.

Su textura depende de cuán natural sea, o no, porque puede ser natural extraída de cualquier arroyo pero sucia como un caño por destapar, puede ser potable y ser limpia y cristalina como también puede parecerse a un jugo de manzana por su color.

El uso que puede dársele es amplio, desde una simple ducha, beberla desde un vaso, botella, jarra, o bamboocha, hasta regar una planta, flor, árbol, cancha de fútbol, plantación o billete para ver si crece un árbol de dinero. Para algunos es necesidad y casi es inalcanzable, para otros es simplemente un elemento más que corre y que a fin de mes se debe pagar por su derroche. Usada también para generar un jugo de frutas espontáneo y artificial, de los que vienen en polvo en muchas marcas diferentes, donde alguna marca puede rendir para dos litros con un solo sobrecito de un litro, y no es la que por nombre lleva tal cualidad. El agua también tiene la cualidad de lavar, si se la acompaña con jabón (generalmente líquido) ya sea platos, ollas o cualquier otro instrumento de cocina, y aunque muchos lo intenten sólo con agua no se lava, el jabón tiene que ir, por más que de pereza lavar. Para cocinar el agua muchas veces es fundamental, o para tomar mate, calentar agua nunca puede ser una tarea sencilla sino se paga el gas, la luz, o se consigue un Sun de manera ilegal (porque se dejaron de vender, eran casi tan peligrosos como Mirtha Legrand hablando de política).


Papel:
Las formas del papel son casi siempre las que el humano decida, este sí es un elemento puramente de construcción humana, a menos que como papel se utilice una hoja de árbol para anotar el celular de una chica que se haya levantado un joven. Las hojas de cuaderno son rectangulares, al igual que las de cuadernola, pero éstas más grandes aún. Las hojas de impresión, las queridas A4 y todas las demás, que jamás llegaron a la popularidad que la A4 logró, ya instalada en la sociedad como un estandarte de las hojas, mirada seguramente con gran recelo por las demás hojas.

Las texturas son variables, pueden haber rugosas pero nunca demasiado rugosas porque sino ya deja de ser papel. Sí son rugosos aquellos papeles que se utilizan para la cocina, las llamadas toallas descartables de cocina, o el tradicional papel higiénico, del que hay diferentes tipos que varían por su precio, pero en cuanto a sus beneficios o no es mejor no explicarlo, todos lo sabemos. En estas otras categorías también entran las servilletas o cualquier otro papel que sirva de excusa para anotar el teléfono de una dama, aunque ya sea una actividad prácticamente en desuso por la instantaneidad del celular al alcance de la mano.

El papel puede ser usado por aquellos que consumen ciertas sustancias que les conceden alguna energía especial para realizar tareas que normalmente no logran hacer, lo utilizan para el armado previo del instrumento fumable que a continuación los dote de tales super poderes. También es utilizado para el estudio, inmerso en un contexto de cuaderno o cuadernola, rodeado de iguales, donde el estudiante anotará sus apuntes o simplemente dibujará garabatos, escudos de fútbol, nombres de noviecitas, bandas de rock, análisis de situación contextual, chateos con sus compañeros, ideologías políticas o simples reflexiones sobre la vida extraterrestre; ante su falta de concentración en clase. El papel picado o en serpentina se puede usar para recibir al equipo de fútbol en un estadio, sin abusar porque en Argentina todos los partidos terminan empezando 10 minutos después porque hay que sacar todo ese papelerío de la cancha, muy lindo pero papelerío al fin, no sería lindo ver a un arquero caer derribado como si hubiese sido baleado por un francotirador, mientras el balón ingresa lentamente al arco, casi como mirando al arquero de reojo y preguntándose ¿qué le pasó a este? Cuando un inocente papel fue quien lo derribó. El papel puede llegar a ser un arma de destrucción masiva, imaginemos una cumbre de países del estilo la ONU o el G8, muy normalmente pueden volverse aburridas, un Presidente “X” toma un papel y se lo lanza a un Presidente “Y”, y ahí mismo “Y” le declara la Guerra Mundial a “X” porque “Y” es de pocas pulgas y venía mal dormido por el cambio de hora que le conllevó el viaje a la cumbre, ahí mismo se forman aliados (unos para un lado de la mesa, del lado de “X”, y otros del lado de “Y”) y en definitiva se arma la podrida. Sin ir tan lejos el papel como ya se dijo puede ser el nexo entre un joven y una joven, puede ser el desencadenante de un gran amor, de una vida juntos siendo felices, comiendo perdices u otra cosa que rime con “ices” y que sea conocido en el ambiente alimenticio, puede ser el gestor de hijos concebidos en un hogar lleno de amor, de paz, de tranquilidad, de buenas costumbres, o simplemente puede ser el que genere en el joven una sarta de improperios por haber perdido la servilleta donde anotó el número de teléfono, que ahora es de 8 dígitos, así que tiene que ser grande la servilleta, y dentro de Montevideo podrían venderlas con el 2 impreso contra un costado, para facilitar la tarea a los galanes que frecuentan lugares públicos de nuestra capital.

Tan caliente que ni foto te pongo


Se acerca fin de año, se acerca Navidad. Bueno, en realidad no falta tan poco, aunque los shoppings ya luzcan aspecto festivo. Decíselo a un estudiante a ver si diciembre pasa volando mientras das exámenes. Decía, se acerca fin de año y la temperatura empieza a levantar. O no, porque todavía está indeciso el verano, que vengo, que voy, que me quedo pero de noche me voy de parranda por ahí. Bueno, me estoy poniendo viejo.
No tengo que venir yo a decir cosas que pasaron en estos días, todos sabemos que mataron un perro, que lo subieron a internet, que la gente se indignó, que la gente se ensañó, que la gente se violentó, que la gente sugirió públicamente que se los apaleara colectivamente (bien moderna esta forma de pensar che), y que los pendejos terminaron adentro (en la jerga del pendejo terminar en el INAU debe decirse también “terminar adentro”).
No da para hacer humor con esto, aunque la estupidez humana siempre es una cuchara llena siempre pronta para mandarse. Sólo algunas reflexiones.
La sociedad está cambiando y las modas siempre son motores de todo, ahora potenciadas por las nuevas tecnologías (ni tan nuevas a esta altura). Por eso les traigo un listado con las nuevas modas de la sociedad uruguaya de este siglo. Esperen, dejenmé decirlo: Vos, nuevo uruguayo…
Al uruguayo le gusta indignarse más que una torta frita un día de lluvia. Y esto es un producto chatarra del McCombo del uruguayismo: porque al uruguayo le gusta opinar y el uruguayo es re, re, pero re sensible. Y porque la realidad siempre nos regala hechos polémicos (claro, de esto el uruguayo nunca se percata, el uruguayo cree que cosas malas pasan acá).
Los perros están de moda, admitanló. Acá me voy a ganar la enemistad de todo el público, porque claro, está de moda ser sensible con “el mejor amigo del hombre”. Y claro, mis experiencias con los canes jamás fueron buenas, pero jamás. Para mí es un bicho bobo, que hoy te mueve la cola para jugar, mañana te levantás con postre delante de la puerta, o mañana quedás afuera del apartamento porque el muy amigo de su dueño no te deja entrar con amenazas en forma de ladridos, que ni siquiera lográs entender. Pero bueno, contra la moda uno nunca puede hacer nada y hoy está de moda tener el bicho en la casa, sos re cool si tenés un perro siempre bien peinado y vestido para la ocasión. Dicen que el perro es inteligente, yo todavía no puedo hacerle entender al de mi vecina que no haga sus necesidades siempre delante de mi puerta. Otra cosa que no entiendo es ¿a la gente que tiene perro le gusta el olor a mierda? Perdonen, me fui a la mierda, digo, a abrir la puerta de casa.
(Para vos, estúpido que estás leyendo y estás pensando que justifiqué la muerte del perro, te digo: no entendés nada. Tá, lo quería decir).
Pensar facebook. También aplicable a Twitter. No quiero ser reiterativo en el tema de las redes sociales, pero entiendan que hoy muchos temas “de agenda” nacen en una red social, sino recuerden a la separación de nuestro prócer de la Patria. Hoy las personas caminan por la calle y todas las acciones que realizan están condicionadas a “lo voy a subir a facebook, lo voy a twittear, lo voy a etiquetar a Fulano, voy a denunciar a Sultano, o voy a poner que tengo una relación con Mengano”. Los periodistas son un claro ejemplo de esto, no te sueltan el Twitter che, negocio grande van a hacer los psicólogos si un día dejan la profesión y no saben qué twittear, o simplemente pasarán a formar parte de la sociedad posteando un “estoy aburrido”. Por no citar como ejemplo a los pendejos que mataron al can, se filmaron y lo subieron. Bueno, al final los cité y a eso quería llegar, todo se hace en función de subirlo al facebook, no importa qué, ni siquiera si es un delito, el guacho te mata un perro mientras se hace filmar pensando que apenas termine de cargar el video van a venir comentarios y “me gusta” de sus “amigos”. Pero claro, si mañana le orino la puerta a mi vecina y me filmo el miembro mientras lo hago, alternando imágenes de mi cara haciendo gestos de “qué lindo meo me estoy echando”, estoy revelando el delito. Después de todo esto quedé pensando lo fácil que sería el trabajo de la Policía si cada uno filmara su propio delito. ¿Se terminaría la delincuencia, no? ¡Qué grande las nuevas tecnologías!
Hay más defensores de los animales (perros) que perros en el Uruguay. Y acá es evidente que me voy a volver a ganar la enemistad de usted lector, porque lo que yo tengo para decirle no es bueno: usted es un defensor de los animales en las buenas. “¿En las buenas? Dice, pobre idiota detrás de una computadora”, estarás pronunciando con tonito de “¿no hay talle XXL? ¿qué clase de choping es éste?”. Ahora viene mi explicación, no te apures. A lo que voy es que “en las buenas” para los protectores de los animales es cuando te matan un perro, es cuando podés demostrar que sos hincha de los perros y que los defendés y que darías la vida de otro por un can. ¿Pero si no mataran perros? Te quiero ver ahí mostrándote defensor de los animales, no tenés de qué indignarte, no existirían defensores de animales si no se los mataran. Y no veo que te rebusques como defensor de los animales si no tenés qué defender. O sea que apareces en las buenas, en las buenas está lleno de defensores de animales, porque claro, es facilísimo así, no hay dos opiniones.
En relación a la anterior: en Uruguay está de moda ser un pichoncito de Mussolini. Y esto puede tener que ver con otra moda también, el tema de lo retro y que todas las modas vuelven. Capaz que volvimos a una era donde, además de las camperas nevadas y las botas que habían pasado a usar los indigentes, volvió la moda fascista. No estoy diciendo que cada defensor de animales sea un facho de mierda, estoy diciendo que saltaron del ropero varios nuevo-uruguayos que tenían escondidita una faceta bastante complicada. Ponete a pensar, y te lo recomiendo haciéndolo en frente al espejo. Decí lo siguiente: “yo soy un defensor de los animales (sobre todo de los perros) y es muy noble la causa que defiendo porque la vida de un animal vale lo mismo que la de cualquier otro. Yo quiero que linchen públicamente a los pendejos que mataron ese perro, que los cuelguen en una plaza, les rebanen los testículos con una trincheta oxidada y les hagan mirar un documental sobre las ballenas en Japón. Qué buena persona que soy”. ¿Lo hiciste? Bueno, decime cómo te sentís, comentá ahí abajo donde dice que se puede comentar y donde son dos o tres los que asiduamente lo hacen. ¿O no te gusta la democracia? Ah bueno, hubiéramos empezado por ahí. 

Sentite como en tu casa; pará, no tanto che, soltá ese control remoto


Es un honor. Parece que fue ayer cuando reactivé la cuenta blogger que había creado hacía como seis meses y que no había prosperado porque cuando la abrí no sabía lo que quería. No muy diferente es la historia del Fijate si puso la puerca, cuando creamos este nombre estábamos obligados a crear un título porque queríamos entrarle a esto de la comunidad blogger. Sin mucha otra razón que la de cualquier cristiano que se une a una red social. Y acá constantemente hablamos de redes sociales, y nunca bien. Pero a blogger lo seguimos a todas partes a dónde vas, cada vez te quiero más.
Cansados de siempre toparnos con gente que está siempre aburrida y siempre lo dice en facebook; resignados a que no somos tan famosos como para que nos sigan en Twitter; caímos aquí. Y creo que encontramos el lugar, o no. Al principio es como eso de las teorías apocalípticas e integradas (me fui a la mierda che, lo sé, prometo volver rápido, pero dejame meterle con este concepto). Los apocalípticos (a los que pertenecemos, creemos y predicamos) se parecían mucho a la realidad del blog, la verdad que  me hacía sentir más inteligente usar un blog que ser un puto integrado y escribir notas en facebook, además de que no llegan a más de tres personas lográs que 20 idiotas te detesten por pensar y decir cosas que no se entienden; como se decía antes: por nerd (antes, ahora ni saben lo que es un nerd).
Volvamos a la realidad, me pongo un poco filosófico y no es la idea, acá la idea siempre fue otra, ¿cuál era, Néstor?
Pero entre nosotros ¿no? me dio mucha gracia ver a alguno que comentó sin saber que esto era un blog humorístico. No sé, pero son ese tipo de personas que siempre terminás acariciándolas con un “pobrecito, no entiende nada”, me dan ternura.
Se acerca fin de año y el blog cumple su primer año –oficial- de vida. Un año cargado de emociones, un año donde la realidad muchas veces jugó a favor nuestro. En especial queremos hacer varios agradecimientos: en primer lugar a Chris Namús, sin ella y sus moretones esto no podría haber sido posible. A Loli Muñoz, la mecánica mejor boxeadora del mundo. A los guionistas del American Dream y la decisión acertada de sacar lo de la muerte de Bin Laden justo cuando Cristian U. ganaba Gran Hermano. A propósito, ¿qué es de la vida de Cristian U.? Increíble ¿no? Pensar que ahora te hacen otro Gran Hermano, capaz que cuando termine éste El Loco te pica otro penal y chau pinela la popularidad otra vez. Y un especial agradecimiento a Alejandro Figueredo y su capacidad de transmitir un concepto de vida fundamental: Julio Ríos no es el peor.
Como verán hay muchos cambios en la fachada. El fondo en tono de madera no remite a otra cosa que al viejo acerbo popular uruguayo que dice: soy de madera para el fóbal, mejor arranqué para las ocho horas. No quiere decir que haya conseguido trabajo, pero lo he intentado, y mientras sigo bobeando con esto a ver si sale una chance, como ese botija que tiene 23 años y sueña que lo vaya a ver un Paco Casal cuando juega un fútbol 5 con los amigos. Después las bobadas son las mismas, el bobo que escribe renovó contrato luego de ser tentado por muchísimos medios de nuestro país que lo sedujeron con hacer lo que sabe hacer –humor- pero con mayor alcance, como en Ovación por ejemplo.

Sean sinceros, nunca en la vida fueron a un cumpleaños donde la torta fuera así. Mucho menos en el mío, el sueño era armar esa canchita de fútbol con los jugadores que se pinchaban sobre la torta y con coco y una tinta verde –que vaya a saber qué nivel de toxicidad tenía- hacías ese verde césped del Estadio Centenario, que nunca pisarías en tu vida. Pero bueno, Fijate si puso la puerca es el que cumple un año, ¿por qué no soñar con este pastel y después soñar que se lo reviento en la cara a ese tío que nunca te bancaste? Porque ese es otro sueño que siempre tuve, que se arme tremenda piñata sangrienta en algún cumpleaños. Una vez vi tremenda batahola desde afuera mientras tomaba vino. O capaz lo soñé, no sé, lo cierto es que hasta sillas volaron ese día; precioso.

Fijatesipusolapuercus ataca

El grupo Fijatesipusolapuercus sale al cruce de las amenazas de Anonymus, realiza graves denuncias a nuestra sociedad y aprovecha la oportunidad para hacer su propio reclamo. 

Esta imagen la única función que cumple es ilustrar mejor cuando linkeo en otra parte. Sí, bastante choto de mi parte, pero el marketing es fundamental si se quiere llegar a algo. Tá, muchas empresas en un año con el éxito que he tenido ya se habrían dedicado a lavar dinero, pero no, nosotros seguimos firmes y convencidos de que haciendo humor vamos a llegar a algo como un stand up en un restorán por una pizza y una cerveza a cambio. Peor es robar o ser pastor evangélico. Ahora sí, ahí abajo el video:

Yo pensé que era otra cosa


Lo admito y aviso: voy a escribir en caliente, no me hago cargo de lo que diga.
Muchas veces me hablan de la tolerancia, del respeto, del mate lavado y de las tortas fritas con azúcar. No puedo pedirle tolerancia a la gente y quieren pedírmela a mí.
Allá a 100 km de la civilización de un país al sur (o al norte en definitiva, porque la imagen de globo terráqueo que tenemos está al revés de lo que es en realidad; o eso me hizo creer algún profesor medio comunista) existe un pueblo llamado Villa de la Floreada: muchas veces hablé de él, ésta es una nueva oportunidad donde me voy a referir a esta especie de pueblo, que tiene ribetes de sociedad pero la bosta en el pavimento termina echando por tierra la teoría de civilización.
Existen las calles, es cierto, pero también existen los laberintos. Hoy en día arbitrariamente a esta ciudad le están pintando las calles de negro, y ni un cartel de pintura fresca que te avise. Ni uno, solo algunos coquetos carteles que dicen “Hacemos lo que tenemos que hacer, así que vos que estás viendo esto si me votaste vas a estar re contento de cómo seguimos haciendo campaña incluso después de haber ganado. Y vos que no me votaste vas a estar bien calentito cuando te digamos esto. Tá, para cartel que avisa que hay obras de la Intendencia es un poco largo, pero bueno, después de todo es parte de un discurso político. Ups, lo acabamos de admitir. Bueno, chau. Ah, te decía: no pases por esta calle porque te pintás hasta el ojete”. Ah, y también unas cintas, esas como las que ponen los botones cuando hay algún herido, algunos autos accidentados o el café del oficial derramado sobre la calle. No son brillantes ni fluor como la ropa de los planchas, pero por lo menos el que las puso se sacó las ganas de colgar algo parecido a una vertical en la tribuna de un estadio.

(Click en la imagen si la queres ver más grande, nunca lo avisé antes, mal yo; capaz no sabías) No te me hagas el que cortás calles todos los días. Esto es un laberinto que si te lo juego en un Family no te paso el primer campo. Por si no se entiende paso a describir la imagen: con las cintas, conos y balizas formaron una especie de embudo. Tá, hasta acá llegué, no puedo explicar ese mamarracho. En verdad si lo veo bien no sé si quisieron cortar la calle, armar un laberinto, una pista de obstáculos, una pista para hacer skate, o sacarme los sesos intentando entender esta obra de arte abstracta. “¡Ahh! Pero así es el arte” me va a saltar a decir un fumeta; esto no es arte flaco, esto es limitación humana, no me mires con esa cara, mirame a los ojos, no mires esa mariposa.
 Y no es que tenga algo en contra del interior del país: para nada, no conozco ni tres cuartos del mismo, pero a Villa de la Floreada ya la conocí lo suficiente.
Ese centro tan coqueto (claro, son 4 cuadras, era fácil hacerlo coqueto) inspirando en figuras arquitectónicas de la moda renacentista del 2058: hoy se volvió intransitable. No quiere decir que normalmente lo sea, porque la gente camina en un constante (permiso a un amigo) ritmo de paseo dominguero, diferente a los motociclistas –a los cuales ya me he referido- que andan a la velocidad de la luz (o luz mala, en este caso) porque se les va…
Estaba diciendo que se volvió intransitable (perdonen, ya estoy grande y me olvido de las cosas, soy de la era pre halloween) porque una sarta de infantes coparon las calles (no como barras bravas que a su manera –sana- rompen vidrieras para consumir aperitivos que fomenten romper otra vidriera y así sucesivamente; sino como infantes: jodiendo.
Decían en mi época que halloween era invento yanqui, no se equivocan. Casualmente en la era de influencia máxima del yankismo en nuestro país (un poco tarde ¿no? uno diría que tanto empujaron con eso de Maconals y las hamburguesas que algún día iban a influirnos, al contrario: yo te sigo prefiriendo un buen chorizo al pan y en el estadio. No te voy a mentir, a mí me pegó más el single de Cativelli que la M redondeada. Al final lo que terminó cayendo como pedrada de influencia fue la costumbre de negro rapero de película doblada en Canal 4 los sábados de tarde sino hay programa de chimento argentino de turno, es decir: cadenas, remeras de beisbol, cadenas, piercings, cadenas y ainda mais). Otra vez lo mismo, les estaba diciendo que estamos en la época de máxima influencia yanqui en nuestro país, entonces halloween pega cada vez más en la gilada.
¿Y qué quiere decir esto? ¿Qué cada niño de nuestro país saldrá vestido de fantasma, bruja, hombre-lobo, demonio, o Curiel? No, que las niñas (en el sentido casi que técnico de la palabra, porque tanta hamburguesa con hormonas adentro [¿qué te creías? ¿qué no?] hace que con 12 años ya estén para ser miradas lujuriosamente por los veteranos de camisa abierta y bermuda floreada, en verano) saldrán vestidas de prostitutas a la calle a pedir caramelos. Contentazos los veteranos.
Para terminar, un consejo: si te cruzás un grupito de este tipo de niñas y sentís que te tocaron, por favor revisá –aunque sea- visualmente la zona que te rozaron. No vaya ser cosa que quince cuadras después descubras que tenías el pantalón (gris claro) manchado por un líquido pegajoso e inoloro.
Lo único que puedo decir es que mi inconsciente anda funcionando bien, ya que instantáneamente me dijo que pronunciara un “pero son semejante pelotudas” (y me contestaron que no lo eran, claro, técnicamente no), sin saber lo que me había pasado, sólo por la situación de ver a las desvirgadas éstas pidiendo caramelos. Sí, caramelos sí, hacémelo creer, a ver.
Una fotito del cartel de entrada a mi pueblo, se las debía.

Una superproducción

Jamás nos cansaremos de producir, incluso cuando las visitas de la página son cada vez menos. Por eso tengo el agrado de presentar este video clip, hecho en casa, con el tema "Puto local" de El Último De Los Ramones.
Espero que lo disfruten.


A la uruguaya


De último momento se conoció la noticia sobre el dopaje de 109 futbolistas en el Mundial sub 17 disputado en México (sí, parece que también en México andan demorados con esto del análisis de los pichís). Pero la noticia que no se conoció, básicamente porque no se dieron a conocer nombres ni equipos involucrados, ni tampoco los no involucrados porque solamente se dijo que cinco equipos no lo están; es la presencia de dopaje en todo el plantel, incluso cuerpo técnico, cocineros, masajistas y familiares del plantel uruguayo.
La sustancia prohibida se llama clembuterol y funciona como estimulante deportivo, y es por esto que no está permitido su consumo en deportistas; es decir, cuando analizás los pichís de los botijas te salta “droga social” y enseguida la agujita se te mueve a “estimulante deportivo”, con recelo y timidez, la agujita no está acostumbrada a saltar pa’ ese lado.
Lo que ahora se conoció es que dicha droga es un componente para engordar ganado vacuno en México, y por ese motivo no habrán sanciones ni multas deportivas; debido a que consumieron de manera inconsciente dicha carne.
La noticia que hoy nos decepciona a todos los uruguayos, pero a su vez nadie se ha enterado y entonces nadie se ha decepcionado, es que este estimulante deportivo habría sido la clave para el gran desempeño de los botijas celestes en dicho Mundial. Tanto responsables de la FIFA como trabajadores del LPAPYEAP (Laboratorio para Analizar Pichís y encontrar alguna Papota) sin dar su nombre habrían confesado que Uruguay llegó a la final del Mundial gracias a este estimulante, “no hay bicho en el mundo que te coma más carne que el uruguayo. Tá cantado que los botijas volaron, ni la altura sentían esos animales”.
La decepción seguramente caerá en las próximas horas en nuestro país, y ya comenzaremos a hablar de un fin en el proceso de selecciones uruguayas. Si a esta mentira en el rendimiento de los sub 17 le sumamos el empate en la hora de la Selección mayor con Paraguay, más la decepción en el Mundial sub 20; estamos ante un caldo bien espeso para el ensañamiento promedio del periodismo uruguayo.
Aunque lo desmientan la lógica una vez más primó en el fútbol, ya que los finalistas del Mundial fueron Uruguay y México. Ya sabemos el promedio de carne que te come el yorugua y por eso usted lector se preguntará por qué los mexicanos; es simple, los mexicanos venían comiendo esa carne desde que nacieron. Me extraña que no haya razonado eso, usted señor lector
“Estaba visto que los botijas consumieron algo que los ayudó a rendir así, nunca en la vida se le puede ganar 3 a 0 a Brasil en ningún deporte ni categoría. Agradecé que no venían más estimulantes en el agua del mate o en la máquina de cortar pelo; porque ahí te ganábamos de punta a punta y te volvían corriendo”, confesó Henry Pámelachu, el científico canadiense radicado en nuestro país y ya sin posibilidades de retornar debido a claras señas de uruguayismo que se le habrían detectado en la última inspección que se le realizara por emisarios de su país. “Lo vimos en un transporte colectivo sentado en el asiento para personas mayores, con una jovata parada al lado”, declaró el emisario canadiense Louis Lacomese.
En imagen Matías Cubero, arquero de dicha Selección. Según familiares cercanos habría vuelto mucho más envejecido después del torneo a causa del clembuterol. “Llegó a casa y te juro que no lo conocíamos; cuando se puso la gorrita verde fluo -que nos reventó los ojos- ahí sí nos dimos cuenta que era papá”, reconoció uno de sus tres hijos; el que ya va a la Universidad.

Con la spicota en la oreja


Lo que los planchas a un transporte colectivo, son estos señores al fútbol. La foto es del año 2011 y no es exclusividad de una sola hinchada, es de todas.
Que los jugadores salen: “Viudez, poné un poquito más nene”; que los jugadores dejaron de salir. “bien Viudez, bien”. Mismas reacciones de una sola persona dentro de un partido, con tan solo una radio pegada a la oreja.
Antes le llamaban “la spica”, hoy es una marca que fabrica hasta calzoncillos eléctricos con masajeador incluido.
Usted también podría decir que la persona es no-vidente y por eso necesita que le cuenten el partido, también se preguntará usted para qué va al estadio. No es así, sino estamos ante un número aproximado del 40% de la población uruguaya no-vidente; y uno no anda dejando pasar dos o tres ciegos en todos los ómnibus que se sube.
Todos sabemos y vemos que aquel que lleva la radio al estadio no va a cantar las canciones de su hinchada, solo se limita a ver el partido escuchando la radio, insultando –sin que su insulto llegue a destino- a quien corresponda o a quien sea inducido a insultar por el bajo rendimiento en la cancha pero alto rendimiento en Azabache, que el Toto diga. Entonces, si no tiene tv cable en su casa ¿no es más productivo ir a ver el partido a un bar? Ahí usted tendrá todo lo que necesita: el partido en sí y un par de estúpidos que lo comentan después de 15 o 16 chistes de por medio.
Para terminar, les dejo este ejercicio en casa: imagínese todo lo que le he dicho multiplicado por una radio 4 veces más grande de lo normal. Seguramente usted concluirá en un televidente de Punto Penal y La hora de los deportes.


Volvieron las crónicas de una noche de Copa, y se fueron

Sí, el tema ya pasó. Ahora la gente está con eso del satélite, bien pendiente de que no se les caiga encima, si me preguntan, para mí va caer en la cabeza del línea paraguayo. No es que sea perezoso pero no es un nombre muy marketinero y tengo miedo que enseguida que lean el nombre se me caiga la columna y se vayan todos al facebook de vuelta.
Lo cierto es que Nacional jugaba contra la U de Chile y su gente, ilusionada como niño que espera los Reyes Magos y la noche antes corta el pasto y llena un balde con agua, estaba y había acompañado en gran número. Muchísimo canto y aliento, muchísimas bengalas, mucho humo, papel picado y… ¡serpentinas!
Bueno, sobre el partido nadie dijo nada y no voy a ser el primero, me limitaré a lo básico: Nacional fue un desastre, sus delanteros empujaban y terminaban errando; era esa clase de partidos que hasta te cobran un penal, pero lo terminás errando.
Hasta que llegó el momento clave del partido. No pasaba nada, la U de Chile había comenzado el segundo tiempo dominando las acciones, Nacional ya no sabía cómo controlar y mucho menos cómo darlo vuelta, lo seguro es que el hincha y los propios jugadores todavía soñaban con revertir esa historia, teñir de hazaña la noche, y luego salir a mamarse; pero bueno, se trataba de hinchas, o jugadores, bueno, básicamente son lo mismo.
Los segundos se inmortalizaron y todos creímos ver la realidad en cámara lenta, todavía cierro los ojos e imagino ese momento en HD con slow motion. Fue extraña en realidad la sensación, porque rara vez uno en un estadio siente ese mismo cosquilleo que cuando ve un accidente en la calle y hay heridos. “¡Se tiró! ¡Sacale amarrilla por simular! ¡Dejá de hacer tiempo, línea!”, fueron algunos de los gritos posteriores al hecho consumado. Es que el asistente paraguayo yacía desmayado en el piso, atiné a preguntar instantáneamente “¿no se habrá muerto, no?”, y lo siguiente que recuerdo a ese instante es un golpe en la nuca, como si me hubieran tirado un vaso de whisky.
No será suspendido el Parque Central pero sí le caberá una sanción económica a Nacional y la condición de que el lugar del crimen luzca de esta forma por torneos internacionales.

Hasta que todos presintieron que el partido no iba a terminar, y también que el línea no tenía nada. Ahí comenzaron todo tipo de recordatorios y saludos hacia la familia de los árbitros, pero también hacia el hincha que arrojó el pedazo de satélite, digo, la serpentina.
Luego de esto todo lo sucedido forma parte del Cavaret Nacional, dirigentes a los que solo les hacía falta una gorrita con vicera y un par de piercings, para representar la viva voz de la hinchada. Hasta los propios jugadores, como el Canguro Porta, quien desde el momento en que el línea cayó al piso, corrió hacia el lugar, arrojó hacia el costado la serpentina y le palmeó la espalda al asistente como diciendo “dale dale, levantante que no fue nada”.
Las reacciones de la tribuna quizás eran lo más jugoso que podía haber, algunos que festejaban y seguían alentando, algunos otros los insultaban por comportarse como un barra, otros se reían y metían un chiste como para romper el hielo de los dos baldazos que habían caído en el primer tiempo, y otros los insultaban a éstos por reírse. O también otros celebrando una clase de xenofobia avanzada, grado cinco de la escala burguesa del nazismo recargado, hacia los hinchas de la popular Abdón Porte. No solo generaba odio en los que no pensaban igual que él, sino que en él mismo se gestaba un odio mayor a medida que avanzaba en su argumento. Por la salud de la página y la de nuestros lectores preferimos evitar la reproducción de dicho discurso, en términos científicos el muchacho “taba pasado de rosca”.
En el momento en que salía del Parque me encontré con una ambulancia, cercano a las canchas de tenis, hacía pensar que allí iban a cargar al línea para trasladarlo a alguna mutualista que no estuviera de paro. También me hizo pensar eso los aproximadamente 35 efectivos de la Policía Metropolitana, con escudos y palos; custodiando la salida del paraguayo ante la presencia de unos peligrosísimos 15 hinchas tricolores. Despierto, como algunas veces en mi vida, tomé la cámara de fotos esperando el momento en que saliera el línea, cuando viera un amarillo que me rompiera los ojos iba a apretar el gatillo. Bueno, ni tan amarillo fuerte ni tan foto, rapidísimo fue sacado en silla de ruedas, y un policía que se encontraba en cierta posición extrañamente decidió dar un paso hacia su izquierda, justo y por casualidad hacia donde se dirigía mi toma (ver foto acá abajo).
La fotografía a la que hacía referencia, el policía que está con el escudo claramente distinguible se encontraba, un segundo atrás, un paso hacia su derecha. Por estas casualidades de la vida se interpuso a mi foto que se dirigía al línea que está detrás, apenas se ve pero se ven los brazos del enfermero que toman la silla de ruedas, para dirigirlo hacia la ambulancia; bajo la protección de un arsenal de policías que protegían la vida del asistente paraguayo de las desafiantes miradas de los hinchas tricolores, que miraban con cara de “recién me comí una torta frita, mirá que te emboco el papel en la geta y no contás el cuento”.

Damiani – Gregorio, segunda parte


En otra ocasión les presentamos el diálogo telefónico entre Juan Pedro Damiani y Gregorio Pérez, por el cual despidieron al entrenador carbonero. Ahora les traemos el nuevo diálogo que tuvo como fin el quinto arribo de Gregorio a Peñarol.
Agradecemos a una fuente secreta que nos brindó la conversación mediante el viejo y querido “pinchado” al celular del presidente carbonero. Dicha fuente prefirió mantenerse en el anonimato, así que lo llamaremos E.W.; como nos contó se encuentra investigando a Damiani para saber en qué está el club y no quedar mal parado cada vez que lo entrevista Damián Herrera.
Así que sin más preámbulos les dejamos el nuevo diálogo telefónico entre Damiani y Gregorio:
¡Riiiiiin! ¡Riiiiiiiin! (Machete el viejo, todavía usa teléfono de disco).
Gregorio: Hola, ¿sí?
Damiani: ¡Gregorio! Tanto tiempo mi buen amigo.
Gregorio: ¿Quién habla? ¿El Tony?
Damiani: No no, Gregor. Habla Juan Pé, el presidente de Peñarol.
Gregorio: Juan Pedro, tanto tiempo sin hablar. Me acuerdo que la última vez…
Damiani: Por favor no hablemos del pasado mi querido amigo. Hablemos del presente, ¿en qué andas? ¿Ya cobraste el mes?
Gregorio: ¿Qué mes, Juan Pedro?
Damiani: La jubilación decía.
Gregorio: No no. Todavía estoy para dirigir.
Damiani: Ah bueno, yo pensé que ya… Bueno, ¿en qué andas? ¿Tas como para dirigir a Peñarol?
Gregorio: Y… No sé, me parece que la última vez no terminamos bien.
Damiani: Mirá Gregorio, la verdad es que no me gusta quedarme en el pasado y es mejor saldar todas las deudas de una buena vez.
Gregorio: Bueno, si hablamos de deudas…
Damiani: Mejor hablemos de la propuesta.
Gregorio: Bueno, yo pensé que… (No es que Damiani le corte la conversación, es la típica frase que escuchamos todos aquellos que tuvimos abuelos/as, comienza una discurso que termina con un “que…” y nunca finaliza)
Damiani: Nada de pensar, es hora de mirar hacia adelante. En Peñarol tenemos un proyecto serio, tenemos pensado en breve comenzar las construcciones del estadio; estaría faltando la plata, el terreno, la autorización legal y que se dejen de romper los huevos los vecinos y todo hincha de Nacional que se cruce por el camino.
Gregorio: Contame el proyecto entonces, Juan.
Damiani: Eso, esteeee… Eso que te decía, tamos trabajando muy fuerte en juveniles. Ahora mismo tenemos en práctica el plan “los pasamos en La Curva y los agarramos antes que entren”. Un plan muy sencillo que viene rindiendo, todo juvenil que más o menos ande disgustado con Danubio, vamos nosotros y le ofrecemos contrato.
Gregorio: Ah, mirá…
Damiani: Che, ¿y vos viejo en qué estás? Ciudando los nietos me imagino.
Gregorio: Sí, algo de…
Damiani: (Ahora sí lo corta) Bueno, me alegro mucho. Che Gregorio, ¿no te jode si me llamás vos? Porque me estoy quedando sin saldo, viste cómo es…
Gregorio: Bueno, espéreme Juan Pedro.
Damiani: ¡Cómo no!
Tú tú tú tú tú…
Música: “¡Fuerza! ¡Fuerza Peñarol! Vamo arriba el manya che, carbonero soooy” (la voz del Gaby Cedrés, el Pato Aguilera y múltiples artistas más de la música popular uruguaya).
Damiani: ¿Hola? ¿Quién habla?
Tú tú tú tú tú tú tú…
Hasta aquí el diálogo entre el actual técnico carbonero y su presidente. Ustedes se preguntarán cómo es que entonces Gregorio Pérez asumió como nuevo entrenador del club de sus amores, es simple, media hora después se acercaron al domicilio del técnico aproximadamente 150 hinchas de Peñarol con cantos del tipo: “¡Gregorio, Gregorio, Gregorio!”, o el nuevo hit: “vení vení, cantá conmigo, que un amigo vas a encontrar, que de la mano de Don Gregorio, todos la vuelta vamos a dar”.
Luego de esto, Gregorio no supo decir que no.


Si usted terminó de leer este artículo, les dejamos el mencionado diálogo entre estos dos personajes, que tuvo como consecuencia la salida de Gregorio Pérez del Club Atlético Peñarol: La verdad

Evidentemente mira la hora. El por qué queda a vuestra interpretación, ¿cuánto durará? ¿Cuánto falta para que termine la práctica y deje de ver a esos 25 burros atrás de la pelota? ¿Cuánto falta para el estadio? ¿Cuánto falta para que echen a Freitas? ¿Cuánto falta para la amarilla a Valdez por pegar de atrás en la mitad de la cancha? ¿Cuántos días faltan para cobrar la pensión a la vejez? 

Esto en mi patria se llama insulto



Durante meses vengo pregonando el buen escribir, y por eso sigan mi ejemplo para no escribir como lo hago. Pero acabamos de rozar lo agresivo. Si bien se trata del nombre de una Avenida, como verán, se trata del prócer de la Patria; y no hablo esta vez de Forlán ni del miembro del “pelado” Cáceres.
Hablo de José Gervasio. Ni Ancina se hubiera atrevido a escribir mal el nombre de su amigo de la vida, de su hermano de batalla, de su compañero del mate de las seis de la tarde, de su compañero de shopping los domingos luego de darle con la unión de los pueblos libres un rato, de su… Bueno, ¿su esclavo? ¡No! Callad esas palabras de mi boca, quitad de mis labios tales pensamientos, sacad de mi lengua estos… Porque tanta cosa en la boca me voy a terminar ahogando con el mate. Ahora sí, callad esos improperios al buen nombre de nuestro gran General (Chávez no).
Y si le entraba a la prima ¿cuál hay? Nuestro prócer actual le entraba a un chango porteño que se prendió de la fama igual que su hermana a otra cosa; pero esta última bien aferrada a lo que quería.
Me jugaría la soberanía de mi cabeza a que más de uno que me está leyendo, no entiende nada, ni de qué hablo. Lo dejo a vuestro buen criterio señores lectores, yo me voy a seguir chamuyando al pueblo con esto de las asambleas constituyentes, y por las dudas me voy vichando en el Google a cuánto anda el alquiler en Asunción.

K.O. a su carrera (bueno, igual ya se veía venir que iba a perder por puntos esa carrera)


Hoy escribimos con profundo dolor por la noticia que conmovió a todo el país: Chris Namús abandonará la práctica del boxeo. Algunos se preguntarán cuándo la empezó y otros dirán que fue lo mejor que le podría haber pasado a este deporte después de ver a Tyson bailando con Tinelli.
Se trataba de una botija con futuro, de una pugilista con clase, de una cara bonita con suerte (y claro que tiene suerte, no es fea la Christian, pero con la de agujeros que tiene esa cara, ha tenido suerte de mantenerla).
Atrás quedaron los tiempos en que Loli Muñoz se enfrentaba con nuestra gran promesa. Atrás quedó el trabajo de varios honorables jurados de nuestro boxeo. Atrás quedaron los machucones al “deporte más hermoso del mundo” (supongo que la gente a la que le gusta el boxeo dirá eso). Atrás quedó el “Knockout a las drogas” después de que no caminara más eso de apoyar tanto a una boxeadora uruguaya, llegando al punto del “como sea”.
Porque está bien que se le enseñe a la gurisada que no está bien eso de endrogarse, de robarle a la abuela la pierna ortopédica para venderla y poder encajarse con La Gotita. Pero tampoco es la idea llegar hasta las últimas consecuencias, no te digo que no se los ayude a los pibes que arrancan a boxear: digo, le pedís a Bentancur que te traiga un par de hondureñas así las surtís un rato y te crees esa historia de Rocky por un rato. Total a las hondureñas después las enviás a casas de masajes y nadie se da cuenta, tu boxeadora promesa se luce, tirás un par de cuetes al aire y dos o tres notas en Punto Penal.
Por su parte, la rival de todas las horas de Namús, Loli Muñoz se comunicó con nosotros y expresó su  tristeza por la reciente noticia que por medio nuestro se estaba enterando. "La verdad siento una profunda tristeza en este momento, si efectivamente se confirmara esta decisión, también tendré que dejar el boxeo. Y no me apresuro a decirlo, es que ya no tengo rival, una vez que le gané a alguien y ni siquiera me reconocen la pelea... como que esto del boxeo no era para mí, digo ¿no?”, confesó la boxeadora española mientras revisaba el motor de un auto en su taller.
“De corazón le deseo lo mejor en esto… Supongo que será lo que mejor sabe hacer. Digo… Bueno, la verdad no sé para qué es buena, para el circo supongo”, comentó Loli después que le leyéramos la noticia, en especial el segmento en donde Namús confiesa que “hay propuestas de hacer televisión, pero eso lo está manejando Sebastián (su representante, o ex representante, porque en realidad el que dejó primero el boxeo fue él y ella después; un poco raro esto, representantes sobran m’hija, y vos te quedás sin el tuyo y ya colgás los guantes, un poco raro, a Bentancur seguramente le hubiera interesado)".
Hay históricos del boxeo que hoy agradecen y casi-aplauden su retiro.  

El mundo del boxeo hoy se conmueve por la noticia y varios personajes de este ámbito han twitteado expresando sus opiniones, su dolor o su alegría:
Hugo de León: quiero aclarar que no tengo nada que ver con el jurado corrupto que le dio ganadas las peleas a Namús. Igual ta buena la botija.
Alejandro Balbi: lo que más voy a lamentar son las entrevistas antes de cada pelea, me hacía sentir un actor de hoolywood entrando a los Oscar.
Juan Pedro Damiani: el estadio de Peñarol es una realidad, lástima que sin equipo de básquetbol ni Namús peleando lo tengamos al pedo. Bueno, ya tenemos el proyecto para el de fútbol, faltan detalles.
Sergio Gorzy: ¡Uruguay nomá! ¡Uruguay nomá! ¡Uruguay nomá! ¡Uruguay nomá!
Mike Tyson: mi profundo dolor por la pérdida de una gran promesa. Hoy le arrancaron una oreja al boxeo y la pérdida es irreparable. Suerte Chris y nos vemos en el bailando!
Tyson Núñez: nunca tuve nada que ver con Mike Tyson, a lo sumo me boxié con algún flaco a la salida de Mariachi.
No hay dudas que el boxeo se conmovió y que se sacudió el ambiente con la noticia. Por nuestra parte también sentimos una pérdida irreparable. Acabamos de perder una fuente de inspiración que a lo largo de esta página significó una motivación especial para escribir. No hay dudas que ‘Fijate si puso la puerca’ hoy siente que perdió una hermana, una amiga. Quedate tranquila Chris, que nos cayó la ficha y los que hoy lloramos somos nosotros.

Nostalgia obliga les dejamos las dos anteriores columnas sobre Chris Namús, luego de las dos polémicas peleas con Loli Muñoz. Piñas no se merecen, se hacen, y Me taparon la boca. Digo, le taparon la boca, el ojo, la nariz

Para cerrar, una postal de nuestra boxeadora, indudable e innato el talento. No hay quien no tiemble ante esta postura agresiva de nuestro ex “bombón asesino”.

Esto de escribir y que no te lean está bueno porque los insultás y no se terminan dando cuenta, porque nadie te lee hasta el final


No es fácil hacer humor. Les confieso que jamás me preparé en ninguna academia, ni siquiera tuve algún maestro que fuera medio chistoso en la escuela. Al contrario, ir a la escuela está preparado para que uno sufra; ni te digo el liceo. Son batallas de supervivencia sin extremos algunos, o vas a salvar o vas a fracasar y empezar a condenarte el futuro adentro de esas cuatro húmedas paredes y sin calefacción en invierno. Al propósito de mi liceo: era discriminatorio. Un poco por una bendita reforma que hizo ampliarlo, y otro poco porque se les antojó; y claro que se les antojó, si unos alumnos tenían que sentarse en esos bancos en los que el propio cacique de la tribu Charrúa intentó cortar para leña, pero estaba tan dura la madera que simplemente los dejó machucados y medios entrecortados; y sobre ellos terminábamos haciendo los escritos, quién no rompió una hoja con tan solo apoyar el lápiz. Claro, tampoco podías apoyar la hoja en una cuadernola porque ya estabas copiando. Eso para mí es falta de profesionalismo, si no querés que copie de la cuadernola, ¡vigilame! Para eso te pagan, éramos 20, no te quejes y ganate el peso. Claro, pero no expliqué porqué era discriminatorio, unos escribíamos sobre madera chamuscada y otros estaban sentados en cómodos asientos recién llegados de la capital o vaya a saber qué planeta donde las personas son todas derechas y pesan y miden lo mismo.
Me fui un poco por las ramas. Jamás tuve una escuela para hacer humor, de hecho mi escuela era lo suficientemente triste como para engendrar toda una generación de abogados, médicos o periodistas deportivos. De paso les aviso que si puede alguien avisarles que ya pasó la fecha de los 125 años, pueden ir sacando esa pancarta.
Insisto, mi escuela supo engendrarme fracasado y ahí creo que se crió el bichito de mi humorada. Después les cuento más sobre eso, háganme acordar; porque les quería decir algo antes, sobre mi fracaso: desde quinto año me hicieron sentir la amargura de la victoria que pudo ser. Hablo sobre la elección de abanderados, no me vengan con que nadie soñó ser uno de los giles que cargan la bandera todo el acto; yo era uno más. No gozaba de popularidad, es cierto, pero contaba con algún que otro amigo como para recibir algún voto (sí, en mi escuela los abanderados se elegían por votación popular de los compañeritos; en la tuya no sé, no soy José Pedro Varela pa’ saber todo). Para llegar a que te voten tenías que ingresar en aquella “lista de honor”, es decir, aquellos alumnos con mejores calificaciones o hijos de maestras en cuestión. El problema aquí fue la inclusión de un “compañero” que se sabía que al año siguiente dejaba la escuela, ¿cuál era el problema? que yo no estaba en la lista, pero era el que ingresaba inmediatamente si alguien faltaba, era el primero de los desgraciados que quedaban afuera, el que por un puntito (u otra cosa) quedó por fuera de la “lista de honor”. Y eso señores fue trampa hacia mi persona, quedé sin la posibilidad de ingresar en aquella lista y por lo menos poder ser votado por una sola persona, pero no terminar siendo el segundo escolta de la tercera bandera (la de los Treinta y Tres); lo que finalmente me tocó ser. Visto con el diario del lunes creo que fue lo mejor que me podría haber pasado (aunque insisto con que fui robado vilmente), porque de permanecer en ese puesto “primero en los desgraciados” me correspondería tener nada más ni nada menos que el honor de llevar delante de los crá de los abanderados, la pancarta con el número de la escuela (ni nombre tenía).
Tuve entonces la fortuna de ser escolta, el último, ese que salía por detrás de todos cuando se retiraban los abanderados y al que todos los padres mirarían como diciendo “mirá, ahí está el gil que salió último en la votación, es el típico bocho pero que los compañeritos no lo quieren”; y nada más errado, lo de bocho digo.
Usted en este momento se estará preguntando qué tiene que ver todo esto en la formación de mi “yo humorista”: en todo, les responderé. Si yo no me río de mí mismo y desde el punto de vista del fracasado, quién más. El día que tengas todas las perdidas que yo tuve, venime a hablar. Muy fácil ser el crá de la escuela, el facha del liceo, el que las sabe todas en la facultad, y el que levanta de a carretillas en los boliches; pero sino tenés perdidas flaco, lo único que podés hacer es contar un chiste que otro haya hecho; otro frustrado como yo.

(Atención: los conceptos anteriormente vertidos son propiedad de quien lo escribió. Por más obviedad que sea estamos en la necesidad de aclararlo: no soy humorista, repito, no soy humorista, lo intento y creo fracasar menos que en todo lo demás; ¿o también? Ta, usted dirá que soy más un irónico que un humorista, bueno; andá a explicarle a las escuelas de standaperos que eso que hacen no se llama humor).

PD: un día fui abanderado, no recuerdo qué pasó pero algo así como una gripe porcina los dejó a casi todos sin ir a dicho acto; claro que de la bendita bandera de los Treinta y Tres. Bueno, no estuvo tan mal, lástima que en mi casa nunca me pudieron comprar esos “guantes de abanderados” blancos, y a mí un poco se me resbalaba el mástil con mis guantes de lana blancos. Otro infortunio fue que no existía la masividad de las cámaras fotográficas que hoy hay; por ende no hay registro alguno de ese día, ni mi viejo me vio, solo mi madre, la que todavía no maneja un celular, menos en esa época una cámara fotográfica.

Una especie de esta porquería podría haber terminado siendo. La suerte estuvo de mi lado, al menos una vez.

Parece mentira las cosas que veo


Luego me dicen que no (los duendes que viven en mi ropero). Cada día que pasa mi sensación térmica, sobre lo mal que se escribe, está creciendo a pasos agigantados; y de paso si ando con la cámara lo registro. Pensar que crecimos en un país donde en todas las escuelas nos machacaban lo bien que andábamos en esto de la educación; algo así como la Suiza de África o que en cada esquina había una un flaco pidiendo un peso para comprarse un libro.
Pensándolo bien debe ser alguna campaña publicitaria de estas nuevas que te cuentan chistes para venderte un producto. Debe venir por ahí, como aquella de "Pecsi" o cualquiera de las 1882 de Fernet (al principio estaban buenas, ahora ya ni las entiendo).
Y no me vengan los fundamentalistas estos que cinchan para meter cambios en el diccionario de la lengua española. Esos mismos que hablan de los cambios en la lengua, que la lengua se moderniza, que la lengua ahora te usa ipod y se toma el 121 con tarjeta electrónica y pide de dos horas. Esos mismos tienen nombre y apellido, mejor dicho nombre: planchas, no hay otro ser en este mundo que invente más palabras o le dé otro significado a las palabras; empezando por el nombre mismo de esta raza humana. Que las naves esto, que descansame lo otro, que curtís esto, que wachiturro lo otro; así no che. 
Claro, ahora me vas a salir con que los planchas no están pa' esa, y que son otros esos fundamentalistas de la modernización de la lengua. Pero che, todo te tengo que aclarar: claro que no son los planchas, pero son peor, son la misma especie de persona que si está de moda hacerse plancha, igual tenga 27 años, se van a vestir y hablar como tal. Y ahora no me digan que esas personas no existen porque te invito a dejarme tu dirección en los comentarios para ir a cagarte a trompadas.
Ojo, me parece una especie muy noble la raza plancha, de última son personas y tienen sus sentimientos, claramente han demostrado que son personas interesadas en la comunidad, preocupados por la seguridad en las calles y evitar los accidentes de tránsito; por eso la ropa fosforescente. Son personas con un gran sentimiento de solidaridad, con la letra "k" por ejemplo; la letra menos usada de la lengua española (el único idioma que la ha sabido explotar es el turco, y ahora el planchaje) es la letra más usada por esta raza. Y así con otras letras más, como la z, w, q, y la y.
En fin, siempre hay que ser desconfiados en esta vida pero no creo que se trate de una raza especial de chorizos, ni mucho menos. Lo bueno de todo creo que es el precio, en el estadio un choripan actualmente cuesta $60.

Algo así como un monólogo de la escritura


Escribir sobre escribir es una redundancia u otro nombre que en este momento no recuerdo porque seguramente lo aprendí en alguna clase de idioma español. Qué irónico esto de una materia que se llame idioma español, en todo caso, para mí, debería llamarse “aprender un correcto idioma español”, “pa’ escribir bien el idioma con el que naciste, gil” o “cómo escribir bien en español bajo la presión de dar parciales y exámenes, y así no escribir como un barra brava-graffitero”.
La verdad es que me dispuse a escribir sobre lo que significa escribir, porque directamente me tiene caliente ver que cualquiera escribe, por ejemplo yo. No me vengan con la libertad ni me salgan con que apoyo la censura; hablo de escribir, y bien. No significa que yo escriba bien, no, ni mucho menos, de hecho tengo graves problemas con la puntuación. Aquellos que me conocen (dos o tres) conocen mi evolución: pasé de no meter un puto punto y seguido ni punto y aparte, a meter puntos por todos lados. Tomá, punto.
Y mirá que nací en un país donde las escuelas varelianas estaban prediseñadas para que uno vea a su paisito como uno de los que menor índice de analfabetismo tenía. Hoy, sin pruebas algunas me animaría a decir que debemos ser de los países más analfabetos del mundo, conocido, porque en cuanto descubramos algo más allá de nosotros peleamos el descenso seguro. O por lo menos jugamos la promoción contra algún país de Venus (los venusianos te vienen muy cachondos y como que no le ponen muchas ganas al tema de hablar y escribir, van directo al grano sin chamuyo previo; capaz que ahí tenemos chances de salvarnos).
A usted lector, si ya no dejó el texto hace dos párrafos, le aburriría mucho si me pongo a hablar de los chats, el facebook y el uso de las nuevas tecnologías, que deshacen al idioma español como la lagarta a las canchas de nuestro país hace unos años (¿es el chat la nueva lagarta?). Pero es la realidad, se ve que solamente yo tengo la suerte de escribir con la extensión de caracteres que quiera, sin que me cobren un peso de más (no hablo de los celulares, ahí te abrevio como todo cristiano con tal de que no me salga más de un peso), se ve que a la mayoría de las personas les cobran si escriben demasiado.
Y nunca falta el que me viene a decir ahora “¡ay! No entendés nada nene, Twitter te permite nada más que 140 caracteres, y Facebook nada más que 500”; a vos te digo entonces: hacelo en dos twitts, gil.
En fin, yo quería hablar sobre la inspiración, sobre el por qué de uno mismo ante la computadora para ponerse a escribir. ¿Por qué no lo hago ahora entonces? Me preguntarás, no sé, no tengo más ganas, me calenté.

Recurrí nuevamente al recurso “colocar la primera foto luego de googlear la palabra en cuestión”. En este caso: escribir. Es lo que salió, pero ya que está me hace pensar que estamos ante dos especies en extinción: la escritura sobre un papel, con lápiz o birome; y la letra cursiva o como algunos maestros tan oportunos le llamaban: manuscrita. Tiempo después descubrí que ni una cosa se asemejaba a la otra, todas eran manuscritas porque las escribíamos con la mano, y una letra como la que estoy escribiendo también puede ser cursiva si hago esto por ejemplo, o sea que no sé cómo llamarle a ese tipo de letra; bueno, ya podría quitar la cursiva. Y por otra parte usted se está preguntando por qué la escritura en papel es una especie en extinción, yo le contesto a usted: no sé, a mí no me regalaron una One laptop per child o sea que no sé cómo funciona la cosa ahora, pero utilizo mi sentido común y supongo que hoy los pendejos ya no escriben en el cuaderno de Deberes ni en el de Clase, sino que tendrán en Mis Documentos una carpeta que diga Deberes y otra que diga Clase, al lado de Fotos Pornos.